que es POESÍA LIBRESPACIO

lunes, 16 de abril de 2012

búsque-dad

si es que a través de un piano deshace la música
tu nombre buscando a tu nombre
se lava las manos en aceite
y el polvo crecido trae a gritar los mil encuentros
de tu nombre cegado en el ciruelo
de esa rama también arriesgada
en los charcos que evita siendo pequeña
si es que el ala rompe la fuerza del viento
con esa gracia arremolinada besando la fuente
que manaba y crecía de los pisos limpios por mi no-madre que sufrió
diciendo las verdades
y elgiendo por si misma a la noche
como plataforma de los cuentos
que me durmieron las pesadillas
y también me durmieron los días que tuve para abrazar y gritar tu nombre
en el piano de uñas que en mi espalda hundían el tamaño de la muerte.

el ancla


El mar no existe, sino la voz y el camino que atreve risas inmortales
mientras se despellejan entre sí.

Y cómo las agujas marcaron el uso de la carne,
no se paga esa gota que resbala entre dientes;
y cómo negaron la entrada en la plaza de todos los jinetes que traían la bandera…

Alaban el jazz, se afilan completos de luces,
muerden lo que erijo en ti, y lo que juzgan de los cielos;
y el no-mar, una frontera que da cuerda a un témpano.

Preparan las plataformas (¿?),
también se escurre la voz, que no es sino ahora el mar;
pues ya que hoy soy tu siglo y mañana, bueno, amanece…

Abandonan la costa de mi isla con los sueños de no ahogarme.
Ocultan las cosas del deber ser, y el deber decir y el deber escuchar,
y al no-mar que fluye por el tragante de la bañera.

viernes, 13 de abril de 2012

hablando del mismo

La imaginación más libre que nadie pudiera detallar era el primer defecto; hombres de su calidad no se enmiendan, la declinación del poder los empeora; cuanto menos puedan hacer, tanto más emprenden; cuanto menos logran, tanto más inventan; cada edad acarrea nuevas ideas, y la saciedad, lejos de enfriar su ardor, sólo prepara el camino para refinamientos más fatales -dijo Sade-, cuando la temeridad de la contumacia se considera filosofía, la falta de creencia, fortaleza y la licencia, imaginación -siguió- aparece el más alto recurso -digo yo- la realidad.

paisaje/anoréxico

repito: yo me escondo, huí de mi ciudad para ver el nuevo mundo de adelante, sorteé los cuchillazos y no tuve que arrodillarme para agradecerle al capitán, para eso contraté a todos los grumetes, que fueron atados en el
mismísimo carajo, combatí por el tesoro, abrí los brazos hundiéndome en los cocoteros de las islas que nunca visité, presioné mi estomago ante las viceras de un tiburón, que abría su boca, ¿qué es posible hacer con una boca abierta? ya sin diendtes por los martillazos, ya sin alma para arrancar pedazos de islas; cuando vino la noche pude rezarle a mi dios, sin tener que bajar la vista, bien profundo entre otras almas que no llegaron, esos grumetes saltaron hacia el estribor del mar, y los tentáculos de la bestia azotaba a Erick, al mismo tiempo que aplaudimos por la terminación del palo mayor.  

cambio de vista

LO CIERTO APARECE EN EL ESPACIO QUE DECIMOS OBVIAR, LO OSCURO REDOBLA SU
ACENTO PARA, CON MANOS TAMBORILES SOBRE EL AUTÓMATA, OCUPARSE DE ESO NEGRO QUE SE TRANSFORMA EN UNA SOLUCIÓN SALINA (SEGÚN DICEN) DE CIERTA CONDICIÓN PLASMÁTICA, QUE BAJARÍA POR LA FUERA Y DENTRO DE LA GARGANTA, LO CIERTO SE PLASTICA EN UN MUNDO DONDE LA IMAGEN ESTÁ ATADA ENTRE LOS OCÉANOS, LO OSCURO QUIERE SALIR DE LOS ESPACIOS FIJOS, OTORGADOS POR ESAS APOYATURAS QUE SÓLO DEFIENDEN LA ESTÓICA ABDUCCIÓN DE LOS QUE RÍEN DE ELLOS COMO AGRESIVOS AFICHES DE WARHOLL.

ave enojada en tiempo de caturlo

aqui no hay castillos, esas ventanas que ven se nos han ido desgajando, el viento vino abriendo las puertas del río con una tremenda brusquedad, aqui no hay castillos, los insectos se me han desmoronado con una gracia de
elefante, en su huella de estatua ahuacada por el mármol una serpiente danzó con los cascabeles de la aurora, con esos colores ocres que levitaron mientras Lesbia decidía suicidar esas otras puertas de la ciudad, aquellos
barcos vivieron encerrado en la voz de la oscuridad, alguien habló de un circulo primero, y luego del sugndo con una seguridad también suicida, construyó una cuerda cicatrizante, más parecida a una lengua que hudece el
camino que recorre por la garganta, y hundiéndose esquiva las lásgirmas que no he hervido en esta operación, en esta cacería.

jueves, 12 de abril de 2012

chaisen


La señora que está encima de mí, golpea un bolígrafo contra la baranda,
ella espera la respuesta;
alguien sale de una oficina y me vigila;
un piso más abajo el encargado vende su última baratija,
nadie sabe cómo hace pero está allí ofreciendo algo innecesario;
en mi horizonte se trabaja: organizando cada alma como un libro;
no es necesario decir que yo me oculto;
la señora que está encima de mi habla de la guerra como si fuera un pasatiempo,
aún espera la respuesta;
ese que sale, la toma por el brazo, la confunde, la irrita, la muerde,
y no sabe disculparse por los vientos;
un piso más abajo el encargado no ha vendido su última baratija,
nadie sabe cómo hace pero está allí observando algo innecesario;
no es preciso decir que yo me oculto;
la señora que estuvo encima de mí, ha callado, un pedazo de ella cuelga en la baranda;
ya no hay pisos más abajo, no hay encargado, no hay baratijas,
nadie supo nunca cómo hizo;
en mi horizonte se trabaja con dos manos organizando cada libro;
no es necesario decirlo: yo me oculto.